Archivo del Autor: hormiga

A inspiración cando nos sentamos

Hoxe saqueille unha foto ao meu escritorio, acababa de pegar un recorte dunha escena dunha vidrieira dunha catedral que se titulaba "Inferno".

escritorio01

Pegados na parede teño varios grabados: Billie Holiday, José Afonso e Woody Allen. A beira da cara de D. Hammett cos ollos pechados teño  un collage de ex cave canem, unha postal do estuario do Miño, un recorte da venus de Winllendorf, un retrato de Sábato feito a pluma, un desnudo de Toulouse Lautrec, unha postal de Caminito, unha escena do planeta dos simios, un marcapáxinas con baleas…

escritorio02

 

De cando en vez engado algo que teña a man. Sei que nalgún momento hei pegar un retrato de Rimbaud, Baudelaire e Walt Whitman pero fóra diso irei pegando o que me veña ás mans, cousas que me guste contemplar.

Gustame pensar que algún día cando deixe de dar tumbos polo país e teña un domicilio fixo pode que incluso chegue a encher unha parede ó mellor estilo de Ramón Gómez de la Serna, tal como fixo el no seu piso de Bos Aires.

Recoméndovos a colección de entradas que agrupados baixo o título El Aleph de Ramón escribiu Rrose no seu blog  http://maquinariadelanube.wordpress.com

ramon gomez de la sernaA través de cada entrada desa sección Rrose vai analizando distintos rincóns das paredes ramonianas e a súa iconografía.

Se tedes interés no tema do entorno dos escritorios, tamén vos recomendo o blog Proyecto Escritorio alí podedes atopar entradas sobre o escritorio dunha chea de autores, dende os máis actuais a Virginia Woolf, pasando por Norman Mailer , Flannery O'Connor e Lorca.

Tamén quero mencionar o blog de Norman Walser onde fala do escritorio de Roberto Bolaño e do de Enrique Vila-Matas.

Malos tempos para a lírica

Van meses, pode que se mida xa en anos o tempo que facía que non aparecía esta formiga polo blog.

Corren malos tempos para a lírica, para os libros, para os blogs e o peor de todo, para as persoas.

Pero a librería O Trasno sigue en pe, non entendo aínda cómo é posible ser tan teimuda, seica porque a libreira moi normal non é. Pola miña banda estou oxidada nisto de publicar no blog. Tentaremos retomalo.

De momento levo tempo lendo as Memorias do editor Carlos Barral, que se publicaron agrupadas nun volume de Península que recolle: Años de penitencia (1975); Los años sin excusa (1978); Cuando las horas veloces (1988).

Recoñezo que últimamente leo menos, coas caralladas do twitter, facebook e demais no mobil semella que un se pasa o día lendo o mal que vai o mundo e comentarios triviais, e a maioría das veces mediocres, de descoñecidos e xa non queda tempo para disfrutar de cousas creativas e ben argalladas. Moita información e pouca reflexión. Pero voltando ó tema, estou disfrutando a obra memorialistica do editor Carlos Barral. Xa pasei o relato da infancia e da xuventude e agora estou nos inicios da empresa editorial, así que estou a piques de entrar no mundo das intrigas e do mercadeo, no centro de construccións de éxitos literarios e demáis. Xa vos contarei, se é que alguén pasa por aquí.

A un poeta morto

No aniversario da súa morte, un poema adicado a Federico García Lorca por Luis Cernuda.

A UN POETA MUERTO
(F.G.L.)

Así como en la roca nunca vemos
La clara flor abrirse,
Entre un pueblo hosco y duro
No brilla hermosamente
El fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras
Verdor en nuestra tierra árida
Y azul en nuestro oscuro aire.

Leve es la parte de la vida
Que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre
Sordamente en la entraña
Toda hiel sempiterna del español terrible,
Que acecha lo cimero
Con su piedra en la mano.

Triste sino nacer
Con algún don ilustre
Aquí, donde los hombres
En su miseria sólo saben
El insulto, la mofa, el recelo profundo
Ante aquel que ilumina las palabras opacas
Por el oculto fuego originario.

La sal de nuestro mundo eras,
Vivo estabas como un rayo de sol,
Y ya es tan sólo tu recuerdo
Quien yerra y pasa, acariciando
El muro de los cuerpos
Con el dejo de las adormideras
Que nuestros predecesores ingirieron
A orillas del olvido.

Si tu ángel acude a la memoria,
Sombras son estos hombres
Que aún palpitan tras las malezas de la tierra;
La muerte se diría
Más viva que la vida
Porque tú estás con ella,
Pasado el arco de tu vasto imperio,
Poblándola de pájaros y hojas
Con tu gracia y tu juventud incomparables.

Aquí la primavera luce ahora.
Mira los radiantes mancebos
Que vivo tanto amaste
Efímeros pasar junto al fulgor del mar.
Desnudos cuerpos bellos que se llevan
Tras de sí los deseos
Con su exquisita forma, y sólo encierran
Amargo zumo, que no alberga su espíritu
Un destello de amor ni de alto pensamiento.

Igual todo prosigue,
Como entonces, tan mágico,
Que parece imposible
La sombra en que has caído.
Mas un inmenso afán oculto advierte
Que su ignoto aguijón tan sólo puede
Aplacarse en nosotros con la muerte,
Como el afán del agua,
A quien no basta esculpirse en las olas,
Sino perderse anónima
En los limbos del mar.

Pero antes no sabías
La realidad más honda de este mundo:
El odio, el triste odio de los hombres,
Que en ti señalar quiso
Por el acero horrible su victoria,
Con tu angustia postrera
Bajo la luz tranquila de Granada,
Distante entre cipreses y laureles,
Y entre tus propias gentes
Y por las mismas manos
Que un día servilmente te halagaran.

Para el poeta la muerte es la victoria;
Un viento demoníaco le impulsa por la vida,
Y si una fuerza ciega
Sin comprensión de amor
Transforma por un crimen
A ti, cantor, en héroe,
Contempla en cambio, hermano,
Cómo entre la tristeza y el desdén
Un poder más magnánimo permite a tus amigos
En un rincón pudrirse libremente.

Tenga tu sombra paz,
Busque otros valles,
Un río donde del viento
Se lleve los sonidos entre juncos
Y lirios y el encanto
Tan viejo de las aguas elocuentes,
En donde el eco como la gloria humana ruede,
Como ella de remoto,
Ajeno como ella y tan estéril.

Halle tu gran afán enajenado
El puro amor de un dios adolescente
Entre el verdor de las rosas eternas;
Porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra,
Tras de tanto dolor y dejamiento,
Con su propia grandeza nos advierte
De alguna mente creadora inmensa,
Que concibe al poeta cual lengua de su gloria
Y luego le consuela a través de la muerte.

****

Un símbolo que arracima

Hoxe en día é palpable a falta de símbolos que unifiquen a poboación. O único símbolo capaz de aglutinar, arracimar (que non unir á xente) é o futbol e proba delo foi a apoteosis madrileña con ese desfile que emulaba a chegada dos heroes á Roma na antiguedade. A xente disfruta o triunfo dos seus guerreiros e identifica a victoria destes como se fora propia. A miña emotividade sigue intacta logo do mundial. Confeso que non sentín orgullo, nin euforia, nin me vín arrastrada pola marea sentimental nin un ápice.

A maioría da xente que fala conmigo comentame que lles da igual o tema do mundial pero que eles son felices vendo ó resto dos seus conxéneres eufóricos, orgullosos e satisfeitos. Sintoo, a mín siguenme parencendo patéticos eses comentarios televisivos, radiofónicos e de prensa que exaltan un patrioterismo populista e rancio.

Sentiríame iso sí, orgullosa de pertencer a un país que non se deixe asoballar e que saia a rúa a protestar pola recente reforma laboral que nos acaban de meter clavada con disimulo no mesmo momento no que España xogaba o seu primeiro partido do mundial.

Se os arxentinos aínda están celebrando os mundiais que gañaron no 78 e no 86, ¿cantos anos estaremos nos facendo o mesmo?.

De concertos, ebooks e Rimbaud

Esta noite a libreira e eu imos ó concerto que da Krahe en Santiago. Antes do concerto aproveitaremos para intercambiarnos arquivos dos nosos ebooks. Porque sí, eu tamén sucumbín á novidade. Regalaronme un ebook papyre cheo de libros.
Estou lendo agora “Unha temporada no inferno” de Rimbaud e encantame o invento este que me permite levar no bolsillo unha morea de libros. Iso sí, o único que leo no aparato novidoso é poesía ou relatos cortos. Resúltame incomodo ler obras longas, pero supoño que xa me acostumarei a iso.
Aproveito para deixar un poema de Luis Cernuda con referencia á hipocresía deses que van rendir homenaxe ós mortos ilustres que en vida foron apestados.

BIRDS IN THE NIGHT

El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa de 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.

La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, los otros van a la taberna.

Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
Y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.

Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.

El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Verlaine la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.

Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarles;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
Sus actos y sus pasos se investigan, dando al público
Detalles íntimos de sus vidas. Nadie se asusta ahora, ni protesta.

“¿Verlaine? Vaya, amigo mío, un sátiro, un verdadero sátiro.
Cuando de la mujer se trata; bien normal era el hombre,
Igual que usted y que yo. ¿Rimbaud? Católico sincero, como está demostrado.”
Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”.
Mas de Verlaine no se recita nada, porque no está de moda
Como el otro, del que se lanzan textos falsos en edición de lujo;
Poetas mozos de todos los países hablan mucho de él en sus provincias.

¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos?
Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable
Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella,
Como Rimbaud y Verlaine. Pero el silencio allá no evita
Acá la farsa elogiosa repugnante. Alguna vez deseó uno
Que la humanidad tuviese una sola cabeza, para así cortársela.
Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha, y aplastarla.

Ñam-ñam de Luis Palés Matos

Ñam-Ñam. En la carne blanca
los dientes negros -ñam-ñam.
Las tijeras de las bocas
sobre los muslos -ñam-ñam.
Van y vienen las quijadas
con sordo ritmo -ñam-ñam.
La feroz noche deglute
bosques y junglas -ñam-ñam.

Ñam-ñam. África mastica
en el silencio -ñam-ñam,
su cena de exploradores
y misioneros -ñam-ñam.
Quien penetró en Tanganica
por vez primera -ñam-ñam;
quien llegó hasta Tembandumba
la gran matriarca -ñam-ñam.

Ñam-ñam. Los fetiches abren
sus bocas negras -ñam-ñam.
En las pupilas del brujo
un solo fulgor -ñam-ñam.
La sangre del sacrificio
embriaga al tótem -ñam-ñam,
y Nigricia es toda dientes
en la tiniebla -ñam-ñam.

Asia sueña su nirvana.
América baila el jazz.
Europa juega y teoriza.
África gruñe:ñam-ñam.

**Poema incluido dentro do excepcional libro do poeta Luis Palés Matos “Tuntún de pasa y grifería y otros poemas”, 1995, A. & M. Muchnik (Madrid)

Libros e mulleres

Empezo o ano vendo El amante del amor, ou nunha traducción estricta sería El hombre que amaba a las mujeres (e trátase dun filme moi anterior ó best-seller de Stieg Larsson) do francés François Truffaut. Divertida historia dun coleccionista de conquistas amorosas que recomendo a todos. E remato hoxe as Memorias de Adriano, de M. Yourcenar, deixando un par de citas que me chamaron a atención.

“El catador de belleza termina por encontrarla en todas partes, filón de oro en las venas más innobles y goza, al tener en sus manos esas obras maestras fragmentarias, manchadas o rotas, un placer de entendido que colecciona a solas una alfarería que otros creen vulgar.” p. 24

“Mucho me costaría vivir en un mundo sin libros, pero la realidad no está en ellos, puesto que no cabe entera.” p. 31

“El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente; mis primeras patrias fueron los libros. Y, en menos grado, las escuelas.”p. 43
en Memorias de Adriano. Marguerite Yourcenar. Edhasa.