Este párrafo do primer libro de Carvalho, fíxome moita gracia. Todo ó libro é como dixo o autor unha empanada reflexo do momento que se vivía en España. Unha empanada xenial.
He sido requerido por la embajada española. Una invitación para almorzar con el agregado cultural. Unas judías navarras con chorizo y pimientos rellenos a la vasca. El agregado cultural es de Balmaseda. Me ha pedido una información, personal, de lo que hablaron el otro día Kennedy y la oposición española. Se lo he contado todo de pe a pa. Me ha preguntado varias veces si había comunistas entre los asistentes. Ni por el color, ni por el acento, ni por el aliento, ni por la andadura reconocí a ningún comunista. Uno de los asistentes estaba más serio que los demás y ante las intervenciones ajenas se llevaba la mano tras la oreja y la obligaba a dirigirse hacia el que hablaba. También tomó algunas notas. Ése es el comunista, me dijo el agregado. Yo no lo creo porque no intentó poner orden en ningún momento, pese a las frecuentes interrupciones y robos de palabras que se practicaron.
Yo maté a Kennedy, Manuel Vázquez Montalbán
Máis sobre Montalbán e Carvalho aquí
